5 pecados de tu Marca Personal que no te puedes permitir este 2022

5 pecados de tu Marca Personal

1.- Poca diferenciación

Tienes un título universitario, un MBA y varios años de experiencia. Eres un profesional comprometido y sabes trabajar en equipo. Eso está perfecto. Pero es sólo el comienzo. Todo eso es condición necesaria, pero no suficiente para dejar una huella profesional y para que las personas que necesitan de tus servicios te encuentren. Debes estar en el Radar profesional. Y para eso debes trabajar tu diferenciación, hacer las cosas mejor que los demás y conseguir que se perciba así. Para eso debes poner apellidos a tu profesión. Especialízate en algo que te apasione, en lo que se te da bien y en aquello que puede ser un aporte real en el mercado en que te mueves. Te prestarán atención cuando dejes de sonar como todo los demás. Eso es diferenciación.

2.- Propuesta irrelevante

Hoy día todo el mundo habla de la importancia de venderse para destacar en el mundo profesional. Pero no te vendes tú, lo que vendes es tu propuesta de valor. Tus clientes o futuro empleador no le importan quien eres, sino lo que pueden conseguir a través de ti. Detrás de una marca, tiene que haber un buen producto. Una parte importante de tu estrategia de posicionamiento es crear una “propuesta que no puedan rechazar”. Si lo que haces no satisface una necesidad clara o no lo hace de un modo que destaque y se perciba superior a otras, te considerarán sustituible o barato. Por eso, analiza tu beneficio, eso que realmente sume, que sea notable, medible, diferente y que tenga un valor adicional.

3.- Falta de visibilidad

Una de las primeras decisiones que tienes que tomar en el desarrollo de tu Marca Personal es quitarte la vergüenza. De poco sirve que seas un profesional brillante y con años de experiencia si el mundo y tu mercado no lo sabe. Si no muestras tu valor es como si existieras. Quizás te dijeron que está mal que hables de ti, pero es que no se trata de ti sino de tu trabajo. Comparte tus conocimientos, “regala” una muestra de lo que te hace valioso para que tu audiencia lo pruebe y decida. Pero eso sólo ocurrirá si saltas al escenario y actúas. Sube contenido en Linkedin, escribe, participa en conferencias, habla en público. Hay muchas formas de estar en el radar. Elige la que más te conviene y da el paso.

4.- Creencias Paralizantes

La Marca Personal se basa en el conocimiento y el auto-análisis, pero, por otro lado, en la acción y puesta en marcha de una serie de tácticas que te ayuden a cumplir tu objetivo. Hay muchas personas que saben lo que quieren, pero el miedo los paraliza. Miedo a hablar en público, miedo a proponer algo distinto en el lugar de trabajo, miedo a pedir, miedo a hablar frente a una cámara y miedo a compartir contenido en una red social por lo que dirán los demás. ¿Te van a criticar? Sin duda, pero esas críticas será una señal de que estás alcanzando tus objetivos, que has conseguido visibilidad y que tus mensajes tienen alcance. No tienes por qué gustarle a todo el mundo ni estás para agradar. Eso es Marca Personal.

5.- Falta de autenticidad

El valor de una marca, cualquier marca, reside en el nivel de confianza que alcanza en su mercado o ante su audiencia. Eso se consigue después de mucho tiempo haciendo las cosas bien, demostrando que merece la pena aportar por ella y que no nos va a fallar. Pasa lo mismo con las personas. De nada sirve que engañes a tu audiencia a través de una excelente estrategia de marketing y visibilidad, si al final no entregarás lo que prometes y lo que eres. Esto es autenticidad. No intentes ser otro profesional. No intentes copiar para sobresalir. Mira tu materia prima, céntrate en lo que realmente eres y lo que has conseguido en tu vida profesional. Eso es creer en ti y en tu propio sello y autenticidad.

 

 

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