¿Por qué necesitas el miedo para hablar en público?

Los beneficios del miedo a la hora de hablar en público

Cada vez que estoy a punto de hablar en público, se me sale el corazón.

Cada vez que me están presentando, siento que la adrenalina me desborda.

Cada vez que estoy a punto de hablar, siento que estoy ante una GRAN oportunidad.

 

Trabajé durante 15 años en televisión y cada vez que se prendía la cámara la sensación era la misma. Esos años me enseñaron una gran lección: la adrenalina es fundamental para el éxito de un mensaje. Esa adrenalina me recordaba todas las mañanas que me importaba “mi audiencia”, que estaba viva, que me estaba preparando para dar lo mejor de mí.

¿Cómo vives tu nerviosismo antes de comunicar?

“Maca, necesito eliminar el miedo que me da hablar en público. Es lo primero que necesito superar”, me dicen muchos alumnos cuando llegan a mis clases.

Si eres de los que vive el “miedo” como el principal enemigo de tu comunicación, te invito a que lo explores desde otro punto de vista.

El miedo tiene beneficios. Los grandes comunicadores no sólo gestionan y conviven con ese miedo, sino que además están conscientes de que ese “nervio” es necesario para potenciar aquello que quieren conseguir. Y saben, que el día en que lleguen con una confianza suprema y relajados a la cancha, el resultado puede ser decepcionante.

El trabajo que hago con mis alumnos es que asuman ese miedo como motor de su creatividad, mientras vamos transformando creencias y entendiendo que hay situaciones irracionales que no ocurren jamás.

Ejemplos: “Me da terror equivocarme” (No puedes saberlo todo, si eso ocurre, recurre a la pausa, admite con humildad que no manejas ese dato y vuelves a tu mensaje central) , “Me da miedo no estar a la altura” (a la altura de quién?, si te has preparado y conoces el tema, no hay nada que temer!) “Me da miedo no gustar” (No se puede gustar a todos), “Me da terror que noten mi nerviosismo” (Muy pocas personas lo notan), “Me da miedo que me pregunten algo que no manejo” (Eso siempre puede ocurrir, tu eres la experta, pero no eres perfecta. Con humildad y utilizando las frases puentes, puedes volver a tu zona de comodidad). Y así, podría seguir. Te invito a que le pongas contenido a tus miedos y así los desafías uno a uno!

Hace muchos años leí una entrevista al cantante David Bowie. Una de las preguntas era: ¿Sientes miedo al salir al escenario? Y la respuesta fue: Sí, y con los años más, pero una vez que doy el primer paso, hago lo que tengo que hacer y comienzo a disfrutar.

Acá descubrí dos cosas: hasta los más grandes sienten miedo y a pesar del miedo, puedes ser EFICAZ en tu comunicación.

Acá te digo cómo:

1.-Prepárate

Aunque hayas hablado mil veces de lo mismo. Aunque sea un tema que dominas a la perfección. Cada oportunidad para hablar es única y prepararte te dará la suficiente confianza para superar esos nervios iniciales que necesitas atravesar en los primeros minutos de tu presentación. Una buena preparación implica dejar de pensar en ti y enfocarte en tu audiencia. Se trata de hacer una radiografía de tu público, quienes son, qué saben del tema, qué necesitan y qué esperan de tu discurso. Prepararte implica programar un “inicio diferente”, utilizar mensajes valiosos y qué aporten valor, agregar ejemplos e historias que capten la atención. En otras palabras, dejar muy pocas cosas a la improvisación. Tu audiencia te lo agradecerá.

2.- Deja atrás la perfección

Una de las grandes razones para el miedo a comunicar, es el excesivo perfeccionismo que tenemos. Queremos controlarlo todo, queremos encajar, queremos caer bien. El resultado es siempre el mismo: dejamos de disfrutar y el acto de comunicar se transforma en un martirio que nunca nos deja conformes: “me faltó decir esto, me faltó agregar otra cosa, podría haberlo hecho mejor” En mis años de televisión, sufrí con esta perfección y no sabes cómo me arrepiento. Muchas veces estaba tan pendiente de mis debilidades que me olvidaba disfrutar del proceso y de algo fundamental: lo importante no era yo, sino mi audiencia. Si tu mensaje tiene un valor, si te has preparado y si crees en lo que dices, cualquier imprevisto es solo un “peldaño o un aprendizaje” para tu comunicación.

3.- Utiliza “Posturas de Poder

¿Sabías que un simple cambio de postura puede aumentar tu confianza y reducir tu estrés? La psicóloga norteamericana Amy Cuddy (conocida por sus investigaciones sobre el poder de la comunicación no verbal), hizo una investigación sorprendente. Si realizas una postura de poder, aunque te sientas nervioso o inseguro por dentro, tus hormonas influirán positivamente en tu actitud y a los pocos minutos te sentirás bien. Su estudio reveló que aquellas personas que hicieron posturas poderosas aumentaron en un 20% sus niveles de testosterona (hormona del liderazgo) y redujeron en un 25% el cortisol (hormona del estrés). Ya lo sabes, antes de hablar, asume una postura derecha, poderosa y ganadora. Aunque por dentro te invada el nerviosismo. Si lo haces, le estás enviando un mensaje poderoso a tu cerebro de que te sientes bien y así será. Eso está comprobado!

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